lunes, 14 de noviembre de 2011

La liposucción, o lipoaspiración

La liposucción, o lipoaspiración es una tecnología sanitaria que se utiliza en cirugía estética y que permite un remodelado de la silueta a través de la extracción de grasa o tejido adiposo de diversos sitios del cuerpo usando una canula o jeringa conectada a una maquina succionadora, liposucción mecánica, o mediante ultrasonido o liposucción ultrasónica.

HistoriaHasta que apareció la liposucción, el exceso de grasa se trataba extirpándolo junto con la piel (dermolipectomias y abdominoplastias) dejando, en consecuencia, grandes cicatrices. Esta técnica fue inventada por el Ginecologo italiano, Giorgio Fischer, en 1974. pero fue el cirujano francés Gerard Yves Illouz, en 1977, el primero en utilizarla con fines estéticos. Illouz acopló una cánula a un aspirador e introduciéndola bajo la piel, con movimientos de vaivén, el tejido graso era desprendido y aspirado.
Desde su introducción se han producido modificaciones y novedades en lo referente a cánulas, aspiradores, anestesia, y sobre todo, indicaciones más precisas. En 1985 el dermatólogo Jeffrey Klein inventa la liposuccion tumescente o método humedo.

La Liposucción Ultrasónica fue introducida 1982 cuando en EUA el cirujano W.P. Coleman describe la técnica usando cánulas vibratorias con la ventaja de proteger los tejidos.[4] Los efectos clínicos de los ultrasonidos eran conocidos desde hacía tiempo en Fisioterapia, dónde se utilizaba el efecto de calentamiento generado por las ondas ultrasónicas en el tratamiento de lesiones musculo-esqueléticas. Basándose en este principio se desarrollan liposuctores ultrasónicos que realizan una destrucción selectiva de las células, preservando vasos y nervios. Esta especificidad es debida al distinto cociente de absorción de energía ultrasónica que presentan las células del cuerpo humano. En 1993 Zocchi desarrolló la técnica interna. En el 2000 un estudio ( Lawrence y Cox)) no indicó que la técnica con ultrasonido sea mejor que la convencional o que sea esencial para facilitar la extracción de grasa.

Al principio esta intervención se practicaba con anestesia general. La liposucción era realizada sólo en las porciones más profundas de la grasa y se empleaban cánulas de gran diámetro. Si el cirujano se acercaba excesivamente a la piel existía, debido al tamaño de las cánulas, un alto riesgo de irregularidades. La intervención era muy traumática y la paciente se quedaba varios días ingresada en la Clínica y las transfusiones de sangre eran prácticamente la norma. Actualmente la mayoría de las intervenciones se realizan bajo anestesia local o loco-regional. Las cánulas son de pequeño diámetro permitiendo realizar liposucciones superficiales con escaso riesgo de irregularidades. La intervención se realiza de forma ambulatoria en prácticamente todos los casos y la pérdida de sangre no es significativa.

FinalidadLa liposucción no debe considerarse como una cura de la obesidad, sino como una cirugía estética que podrá quitar la grasa acumulada que se encuentra en lugares indeseados. Habitualmente la liposucción se lleva a cabo en el abdomen, en las caderas y en los muslos, aunque también puede realizarse en otros lugares como brazos, rodillas, tobillos, papada o rostro.
La cirugía estética debe realizarse en personas que gozan de un buen estado de salud. El propósito primordial es eliminar grasa corporal con el fin de eliminar lipodistrofias o celulitis, moldear el cuerpo del paciente y en menor medida reducir el peso pues estrictamente no es un tratamiento para el control de la obesidad y el tejido adiposo no se extrae de todo el cuerpo, sino tan sólo de algunas zonas, siendo las más comunes el abdomen, los muslos, las nalgas,los brazos y el cuello.
La liposucción permite la posibilidad de la recolocar parte de la grasa superflua extraída como injerto. Es decir que la grasa extraida se vuelve a infiltrar en otras zonas corporales para darles mejor volumen y forma con fines estéticos, con lo cual se habla de lipoescultura.

ComplicacionesComo todo procedimiento quirúrgico la liposucción tiene riesgos inherentes y que en la mayoría de casos pueden evitarse con una técnica quirúrgica meticulosa y un análisis prequirúrgico cuidadoso.
Las complicaciones mayores son la hemorragia que puede causar choque hipovolémico, la trombosis venosa y el subsecuente embolismo pulmonar asi como embolismo graso, el edema pulmonar y el infarto cardíaco.
Localmente, en las áreas intervenidas, también se presentan deformidades o irregularidades del contorno, hipoestesia de la piel localizada sobre el área liposuccionada (que puede durar meses en recuperarse), equimosis extensas que pueden resolverse parcialmente quedando manchas por acumulación de hemosiderina, aparición de seromas, las infecciones que van desde las leves hasta hasta las correspondientes a una fascitis necrotizante.
Las fallas en la técnica también puede llevar a asimetrías, quedando una zona del cuerpo más prominente que la otra, a sobrecorrección que deja una depresión en la piel y que luego hay que corregirla con un lipoimplante o a falta de corrección, teniendo que hacer una segunda liposucción.
MortalidadLa incidencia de mortalidad global se estimaba en 2 por 100.000; sin embargo, en reportes publicados recientemente se estima en 1 en 5200 casos aproximadamente. Un estudio, publicado por la Revista de la Sociedad Estadounidense de Cirujanos Plásticos y de Reconstrucción en el 2000, indicó que ésta operación tiene una tasa de mortalidad entre 20 y 60 veces más alta que una intervención quirúrgica normal pues la la tasa de mortalidad encontrada fue de 20 por cada 100.000 o de 1 por 5000 casos.

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